6515 BUSTLETON AVE - PHL,PA 19149

La Identidad del Cristiano – Tres pilares de la identidad cristiana
“De modo que, se alguém está em Cristo, nova criatura é: as coisas velhas já passaram; eis que tudo se fez novo.” 2 Coríntios 5:17 ARC
  1. Comprender que la identidad del cristiano es una obra de Dios, y no un esfuerzo humano.
  2. Internalizar las verdades de quién es “en Cristo”.
  3. Vivir en conformidad con su nueva naturaleza, reflejando el carácter de Jesús.

En un mundo que constantemente nos presiona a definir nuestro valor y propósito basándose en nuestros logros, posesiones o estatus social, la Biblia presenta una verdad radical: la verdadera identidad del ser humano se encuentra solamente en Cristo.

Este estudio se propone desvelar lo que significa ser una “nueva criatura” y comprender el cimiento sólido sobre el cual se construye la vida cristiana.

Nueva Creación, No Solo Reforma

Nuestra identidad no es el resultado de una reforma moral, de esforzarnos por ser “mejores personas” o de simplemente adherirnos a un nuevo conjunto de reglas. Es una nueva creación (ktisis), un acto divino radical.

 

Contenido: El proceso de salvación es un “nuevo nacimiento” (Juan 3:3-7), donde el Espíritu Santo obra la regeneración. Antes, éramos identificados con Adán (pecado y muerte); ahora, somos identificados con Cristo (justicia y vida). Esta nueva identidad es intrínseca y espiritual.

Comentario (Texto Mayor): La Biblia no usa el término “reforma” para describir lo que sucede cuando aceptamos a Jesús, sino “nueva creación”. Una reforma es una mejora en lo que ya existe (como reformar una casa antigua); una nueva creación es la producción de algo totalmente nuevo, con una nueva esencia. Al ser insertados en Cristo, recibimos una nueva naturaleza, un nuevo corazón y una nueva mente. Esto significa que la base de nuestra identidad ya no es nuestro pasado defectuoso o nuestra incapacidad para cambiar, sino el poder creador de Dios. El cristiano, en su esencia espiritual, ya no es un pecador luchando por ser bueno, sino una nueva criatura que lucha por expresar su verdadera y nueva naturaleza en Cristo.

Implicación: No buscamos aceptación; fuimos aceptados en el Amado (Efesios 1:6). No buscamos un título; recibimos el título de Hijo de Dios (Juan 1:12). Nuestra esencia ha sido transformada.

Heredero con Cristo y Templo del Espíritu Santo

La nueva identidad nos confiere una herencia eterna y una nueva residencia divina.

 

  • Contenido (Herencia): Como hijos de Dios, somos coherederos con Cristo. Nuestra herencia no es terrenal, sino celestial — una esperanza viva e imperecedera (1 Pedro 1:3-4). El futuro del cristiano está garantizado en gloria.
  • Contenido (Residencia): El cuerpo del cristiano es el Templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20). Esto significa que el mismo Dios habita en nosotros. Nuestra vida ya no nos pertenece; fuimos comprados por un alto precio.
  • Comentario (Texto Mayor): El Espíritu Santo no solo nos sella para el día de la redención, sino que también actúa como una “garantía” de nuestra herencia. La identidad de heredero cambia radicalmente nuestra perspectiva de vida. Si ya somos herederos de Dios y coherederos con Cristo, no necesitamos desesperarnos por lo que el mundo ofrece. Además, la morada del Espíritu Santo (Templo) transforma nuestro cuerpo y nuestras acciones en algo sagrado. Esto nos recuerda que todo lo que hacemos, ya sea en nuestro tiempo libre, en nuestro trabajo o en nuestras conversaciones, debe reflejar la santidad del Dios que reside en nosotros. Nuestra identidad está, por lo tanto, ligada a nuestra filiación (relación) y a nuestra santidad (práctica).
  • Implicación: Nuestra herencia eterna nos libera de la obsesión por acumular riquezas y poder en la Tierra. La conciencia de que somos el Templo del Espíritu Santo debe moldear nuestras elecciones, nuestro comportamiento y la forma en que tratamos nuestro cuerpo.

Herdeiro com Cristo e Templo do Espírito Santo

A nova identidade nos confere uma herança eterna e uma nova residência divina.

 

Conteúdo (Herança): Como filhos de Deus, somos coerdeiros com Cristo. Nossa herança não é terrena, mas celestial — uma esperança viva e imperecível (1 Pedro 1:3-4). O futuro do cristão está garantido em glória.

Conteúdo (Residência): O corpo do cristão é o Templo do Espírito Santo (1 Coríntios 6:19-20). Isso significa que o próprio Deus habita em nós. Nossa vida não nos pertence mais; fomos comprados por um alto preço.

Comentário (Texto Maior): O Espírito Santo não apenas nos sela para o dia da redenção, mas também atua como um “penhor” ou “garantia” da nossa herança. A identidade de herdeiro muda radicalmente nossa perspectiva de vida. Se já somos herdeiros de Deus e coerdeiros de Cristo, não precisamos nos desesperar por aquilo que o mundo oferece. Além disso, a habitação do Espírito Santo (Templo) transforma nosso corpo e nossas ações em algo sagrado. Isso nos lembra que tudo o que fazemos, seja no nosso lazer, no nosso trabalho ou nas nossas conversas, deve refletir a santidade do Deus que reside em nós. Nossa identidade está, portanto, ligada à nossa filiação (relação) e à nossa santidade (prática).

Implicação: Nossa herança eterna nos liberta da obsessão por acumular riquezas e poder na Terra. A consciência de que somos o Templo do Espírito Santo deve moldar nossas escolhas, nosso comportamento e a maneira como tratamos nosso corpo.

Contacto

Culto De Domingo 04/12/2026

Sidney

¡Agenda una visita!

– Domingo – 10:30am

Culto de Adaroación y Familia

– Lunes – 8:00pm 

Oración

– Miércoles – 7:30pm 

Estudio Bíblico

– Jueves – 7:30pm 

Escuela Bíblica Juvenil

– Viernes – 7:30pm 

Oración de Sanidad y Liberación

Confira Programações do Mês

Octubre/25

TítuloDataHorasLocal
Santa Ceia05/1018:00:00igreja
Oração16/1003:00:00igreja
Evangelismo23/1018:00:00igreja
Jovens17/1018:00:00igreja

Septiembre/25

TítuloDataHorasLocal
Culto21/1203:00:00igreja
Ação21/1217:00:00igreja
Evange15/0818:00:00igreja
Estudo15/0802:00:00igreja
Conocer a Jesús y experimentar la paz que Él ofrece

Abre tu puerta a la esperanza y al amor de Cristo.

Recibir notificaciones sobre nuevos artículos

Haz tu petición de oración

La oración mueve montañas

Recibir notificaciones sobre nuevos artículos